Ven.
Acércate.
Prometo perdonarte
si metes tu cabeza bajo mi falda
ya verás que rico
golosina de fresa
dulce que no engorda
puedes chupar cuanto quieras
es mágica: no se acaba nunca.
'acércate' Ella se exhibía se dejaba mirar quería desbordarse... cuando se estaba quebrando le cogió la mano y le dijo 'tócame aquí' ... y él se perdió.
J. va a ver a mi madre a menudo. Yo no he ido a verla desde hace tres años. Desde el día en que la echamos. Porque ni siquiera sé dónde lo hicimos. Él tampoco, pero supongo que no le parece tan importante la precisión. Yo, sin embargo, necesito una especie de seguridad que sé que no voy a conseguir. Ese día estaba tan ida que no recuerdo nada. Sé que me dije ‘aquí, aquí que hay estoy lo otro y me servirá para orientarme cuando venga sola a llorar o a hablar con ella o a sorber silencio’ Pero no recuerdo las señales que me quería recordar a mí misma. No recuerdo nada. Y no voy. Y cualquiera diría: qué cojones importa que estés una cala o dos más allá o más acá? Y yo lo veo como algo vergonzoso… no recordar dónde coño está tu madre, qué clase de persona olvida dónde dejó a su madre? Pasan los años (así, en plural) rápido, pero el dolor no pasa casi. Y hoy, al ver todas esas putas estrellas en el espejo del piso de J. pienso en que no queda casi nadie con quie...
Comentarios
darío: ¿y bien?... qué sigue al '...'
;)
(y no hace falta decir nada sobre la chica de la foto)
desorden: bien hecho!
no, no... ya me imaginaba yo que... ;)