tocarme y encontrarme un muro en forma de piel (pálida y suave) no siempre constata la existencia... al menos no la que yo andaba buscando ayer por suerte cerré los ojos en la azotea y mientras la lluvia me calaba literalmente hasta los canelones de las pestañas me reí como hace mucho que no lo hacía te habría invitado... pero no sé si sabes bailar :P
guille: hace algún tiempo que me toco y no me encuentro... me siento(extraña) sé que es cuestión de números y que pronto llegarán los impares otra vez quedas invitado. pero... vente sin prejuicios ni vergüenzas (la ajena tampoco la traigas, eh?) la verdad es que yo también me gusté mucho así (aunque creo que asusté a la vecina con bata-manta que salió enfrente a fumarse un cigarrillo con el pánico típico que siente la gente de estos lares hacia la lluvia y que pensaría... madre mía, cómo está esta chica!! jajajaja) p.d. sí, yo me calo los canelones (es más divertido, no? :P jajajaja)
Dicen que desde la roca más alta del monte Ulía se avisaba a los pescadores de avistamientos de ballenas. Resulta que los tipos de mariquitas se cuentan por puntos. Tengo un morado en el brazo porque lOs enfermerOs tienen que saber más que nadie. sobre todo más que tú. Llevo un par de semanas con el cuerpo contracturado. ni pomadas ni pastillas. creo que mi cuerpo está cabreado. no me deja mirar a la derecha. Antes cuando algo era duro o agrio o pesado, escribía. No sé muy bien cómo. Sólo me sentaba y por el bolígrafo iba saliendo lo malo y me dejaba muy limpia. con el contador a cero. Ahora ya no. Se me han caducado las palabras o algo y ya no sé ordenarlas. Ahora canto a voz en grito y se me calla la cabeza. bien. Otras, escucho a Ricardo y me siento bastante balsa. bien también. A. dijo que no seríamos amigos, desapareció. Había dicho que nunca lo haría. Pero eso ya lo he oído yo antes. Y el después lo he vivido también, igual por eso en vez de herida hay vacío. Se borró. Pero...
El otro día me preguntaron qué es lo que más echaba de menos. Yo dije bailar (porque es lo que más echo de menos del mundo) Luego especificaron: de estar con alguien. No tardé ni 3 segundos y mi boca ya estaba confesando: los besos. Todos los besos. Todos. Los. Putos. Besos. Desde esos primeros besos torpes, a trompicones, a tientas de cuando no te conoces... a los encuentros de lenguas, pasando por los ardientes, los ansiosos, los de despedida o los suaves acurrucados después de la explosión del cuerpo. Incluso esos pequeñitos, templados, tiernos que ocurren como si nada, de puntillas, en la convivencia cuando la cosa se afianza: esos que se posan en la mejilla o en la cabeza, o en el hombro… Lo bueno de los besos es que no tienen un espacio geográfico definido. Los puedes desparramar por donde quieras. Joder, besar y bailar me parecen dos buenos deseos para esta nueva década vital.
Cuando tenía unos 14 años, haciendo un ejercicio en clase de inglés, mi compañero de equipo de 2 respondió que su película favorita era Los puentes de Madison . Yo n o había visto la película, pero conocía el nombre y sabía que era (para mi yo de entonces) una peli ‘pastelosa’ No me creí por un segundo su respuesta. Éramos los únicos que sabíamos hablar inglés en clase. Él dijo: it’s my m o m’s fav. Luego dijo algo de que ella había muerto o estaba muy enferma, creo. Lo dijo tan… calmado, tan serio, tan ausente, tan como si no estuviera pasando nada de nada … que dudé si era cierto. No pregunté. No dije ni una puta palabra. Y ahora pienso… ¿qué clase de persona era con 14 años? Me pasé medio instituto enamorada de él. Aun cuando nos separaron, le seguía la pista. Me alegraba de que las cosas le fueran bien. Era moreno y tenía el pelo rizado y unos ojos color chocolate intenso . No recuerdo casi su cara. Pero recuerdo sus neuronas haciendo chispa con las mías. ...
Comentarios
Encontraras la señal de que existes. (Aunque lo hagas a ojos cerrados).
Me ofreceria voluntario a ayudarte, pero mucho me temo que te bastas solita.
tocarme y encontrarme un muro en forma de piel (pálida y suave) no siempre constata la existencia...
al menos no la que yo andaba buscando ayer
por suerte cerré los ojos en la azotea y mientras la lluvia me calaba literalmente hasta los canelones de las pestañas me reí como hace mucho que no lo hacía
te habría invitado... pero no sé si sabes bailar :P
Si no me invitas no lo sabras nunca.
Lai canelones y.... bueno tu ya sabes.
Como lo utilizas, supongo que te va la tristeza del Garcia. Pero me gustas mas bailando bajo la lluvia, sin parar de reir y calandote los ¿canelones?
sé que es cuestión de números y que pronto llegarán los impares otra vez
quedas invitado. pero... vente sin prejuicios ni vergüenzas (la ajena tampoco la traigas, eh?)
la verdad es que yo también me gusté mucho así (aunque creo que asusté a la vecina con bata-manta que salió enfrente a fumarse un cigarrillo con el pánico típico que siente la gente de estos lares hacia la lluvia y que pensaría... madre mía, cómo está esta chica!! jajajaja)
p.d. sí, yo me calo los canelones (es más divertido, no? :P jajajaja)
darío:... si volvés, siempre estás salvad@ ;)
Vivo sin prejuicios y me parece que sin lo otro porque siempre me llaman sin verguenza.
La vecina con batamanta se asusta cuando ve que alguien se atreve a vivir, ella esta instalada en el sobrevivir.
pd: De calarse, a full. Pero pobres canalones.