J. va a ver a mi madre a menudo. Yo no he ido a verla desde hace tres años. Desde el día en que la echamos. Porque ni siquiera sé dónde lo hicimos. Él tampoco, pero supongo que no le parece tan importante la precisión. Yo, sin embargo, necesito una especie de seguridad que sé que no voy a conseguir. Ese día estaba tan ida que no recuerdo nada. Sé que me dije ‘aquí, aquí que hay estoy lo otro y me servirá para orientarme cuando venga sola a llorar o a hablar con ella o a sorber silencio’ Pero no recuerdo las señales que me quería recordar a mí misma. No recuerdo nada. Y no voy. Y cualquiera diría: qué cojones importa que estés una cala o dos más allá o más acá? Y yo lo veo como algo vergonzoso… no recordar dónde coño está tu madre, qué clase de persona olvida dónde dejó a su madre? Pasan los años (así, en plural) rápido, pero el dolor no pasa casi. Y hoy, al ver todas esas putas estrellas en el espejo del piso de J. pienso en que no queda casi nadie con quie...
Comentarios
Besos
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grace: y nada mejor para cambiar de agenda que tirar el móvil y empezar con uno nuevo ;)
butthetruth: año nuevo... vida nueva!
nalda: y, aunque solemos olvidarlo... es una verdad enorme... una vez que pasamos el 'mono'... nos sentimos mejor...
desorden: ais... cuánta verdad!... me gustaría de regalo de reyes poder volver por un día a tener esa sensación...
Ludovica: (jamás deberías haberlo cogido)
Sally: que suene,que suene... como las campanas de belén.. que yo ya estoy en otra canción...jaja
besitos helados a tod@s,