Palabras tristes son las que tengo ahora volando desquiciadas
palabras secas que se refugian en la boca de horas sueltas
palabras huérfanas que robé a la orilla de un río de plata y hiel
palabras negras, impares, feas entre tu chicle azul
palabras tenues de aquel fantasma que no sabía besar
palabras agua derramándose por la oscuridad
del siglo veinti-cuál
palabras mías, palabras frías,
de piedra y de cincel
palabras raras, palabras vagas,que nadie va a entender

lienzo de agrio y miel
palabras suaves que te acarician con manos de metal
palabras que ahogan y sangran
palabras que no quiero quemar
más que con el peso de un culo impasible y un callar de boca ensordecedor.

1 comentarios:
Las palabras viven y por lo tanto mutan. Hoy, lo que hiere, puede que mañana sane.
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