De vuelta
Esta ha sido la semana de las sorpresas. O de las primeras veces.
La primera vez que me quedo embobada mirando
a un camionero que conducía leyendo
una revista sobre el volante.
La primera vez que veo a una chica
con la mano en el bolsillo trasero de
los jeans de otra chica.
La primera vez que me rasco los ojos
de incredulidad viendo a un futbolista
símbolo testosterónico de la primariedad
pidiendo violencia cero entre h y m.
La primera vez que escucho más de 10 segundos seguidos
a Bigas Luna y descubro que es un antitaurino hijoputa.
La primera vez que me paro a lo que sería pensar
pero sin pensar...
y sonrío. Sonrío porque se me han pasado los días volando.



