J. va a ver a mi madre a menudo. Yo no he ido a verla desde hace tres años. Desde el día en que la echamos. Porque ni siquiera sé dónde lo hicimos. Él tampoco, pero supongo que no le parece tan importante la precisión. Yo, sin embargo, necesito una especie de seguridad que sé que no voy a conseguir. Ese día estaba tan ida que no recuerdo nada. Sé que me dije ‘aquí, aquí que hay estoy lo otro y me servirá para orientarme cuando venga sola a llorar o a hablar con ella o a sorber silencio’ Pero no recuerdo las señales que me quería recordar a mí misma. No recuerdo nada. Y no voy. Y cualquiera diría: qué cojones importa que estés una cala o dos más allá o más acá? Y yo lo veo como algo vergonzoso… no recordar dónde coño está tu madre, qué clase de persona olvida dónde dejó a su madre? Pasan los años (así, en plural) rápido, pero el dolor no pasa casi. Y hoy, al ver todas esas putas estrellas en el espejo del piso de J. pienso en que no queda casi nadie con quie...
Comentarios
Pulsar el boton tampoco (bueeeeeno, segun que boton).
Cuando una ilusion posible no se cumple se apaga una de las velas. Si se apagan muchas es el final de algo.
¿La grieta? No es importante, es por donde se cuela la luz.
bellota: yo lo que quiero es una never nueva... jo...
alex: pues sí... porque a veces las grietas joroban...
cleo: se puede seguir adelante... pero con grietas en el techo... mejor rezar para que no llueva...
guille: eso depende lo que haya dibujado en el techo... lo de las velas es cierto... voy a salir esta tarde a comprar unas 426...
besitos salados,