domingo, agosto 12, 2007

¡Pídelo!


Llueve. El agua pega con rabia a las hojas impares del árbol que asoma por mi ventana. Se cuela por debajo de la puerta y empieza a inundarlo todo. Se mueve en círculos para que pueda sentir su silueta, su olor. Quiere arrancarme una sonrisa a costa de todo. Ese baile de los dedos de sus pies me está encandilando. Por fin me rindo, sonrisa y beso para ti. Que en realidad es lo que llevabas tanto tiempo buscando aunque no te hubieras dado cuenta. Aunque ni siquiera hayas llegado a entrar y simplemente pedirlo.

3 comentarios:

Joan B dijo...

"De la lluvia aprendí a caer,
pero quién me enseñará a levantarme?".
Su voz sonaba a niebla embotellada,
a mano extendida brotando como una flor
desde el fondo del mar.
Pero qué iba a contestar yo,
huérfano de tempestades
que me enseñasen a desandar el camino hacia ti?

Brusalinas dijo...

alimentar pedirlo
en el silencio de silbar el agua

una espiga nada , nada y vuelve
dice de pulirse mojada
de ajetrear la calma

aparecen cuerdas que queman
levitares antiguos en los hombros.




saludos

LECTURA INVERSA: dijo...

celebro tu aterrizaje en mi aeropuerto de vidrios verdes.






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