Equanimal

la mujer que re-inventó Montauk

todo es posible en una noche de estrellas de azafrán

jueves, enero 18, 2007

Ojalá

«Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado. Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno... pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado: ojalá esto, ojalá lo otro...»

(Silvio)

lunes, enero 08, 2007

La chicharra en el tejado


Sube despacio,
al mediodia hará que estallen
los termómetros de la calle

la musica en el auto-r-radio
Dragones chinos,
soplando en mis oídos,
después del feliz cumpleaños
Mañana será un día más,
un día menos en todos los idiomas,
en todas las esferas de reloj

un día más
Dicen que existen formas de vida alternativas,
especies en evolución en el espejo

el mundo en movimiento
que vuelve como un boom -erang
un día más
el sol sale para todos, un día más
todo se vuelve a repetir, un día más